martes, 22 de octubre de 2013

Análisis del poema Décimas de nuestro amor de Xavier Villaurrutia.




El amor para un individuo representa el más bello y profundo de los sentimientos. Cuando ese amor sirve de inspiración y se puede gritar a los cuatro vientos, la felicidad es plena, pero ¿Qué pasa cuando se está sentenciado a no poder expresar libremente el amor que uno siente? ¿Cuándo se tiene miedo de pronunciar el nombre de la persona amada? Esa inquietud refleja Xavier Villaurrutia en algunas de sus obras. El escritor contemporáneo que se vio limitado a dedicar sus poemas a una persona sin nombre.
 
La razón es bien sabida, su homosexualidad le impedía dar a conocer públicamente a quien o quienes dedicaba sus poemas, pero eso no fue un impedimento para que el continuara escribiendo tan bien como siempre lo hizo. Además la poesía no tiene sexo y “…no es de quien la escribe, sino de quien la usa”, sin embargo, y lejos de querer hablar sobre ese tema, mi interés es exponer mi punto de vista sobre la temática de un poema especialmente bueno de este autor, el cual me ha gustado sobremanera, Décimas de nuestro amor. 

El poema deja ver el despecho y dolor que tal vez sentía Villaurrutia al mismo tiempo que lo escribía. Entristecido también por la poca importancia, que a quien amaba, demostraba sobre el esfuerzo que el hacía por rescatar su relación. Relación que, desde antes de empezar, estaba condenada a fracasar, “Te alejas de mí pensando que me hiere tu presencia, y no sabes que tu ausencia es más dolorosa cuando la soledad se va ahondando…”

Es claro que era el quien ponía más esmero en que su amor rindiera frutos. Si bien el amor era mutuo, y no dudo que sincero, no fue lo suficientemente fuerte para soportar las adversidades que toda relación está destinada a enfrentar. “Por el temor de quererme tanto como yo te quiero, has preferido, primero, para salvarte, perderme”


Es triste saber que no dista tanto lo que sintió Villaurrutia cuando escribió este poema a lo que muchas personas sienten hoy en día por no poder enterar al mundo del profundo amor que sienten por alguien. La razón es que esas personas se niegan a enfrentar los obstáculos que la vida ha colocado frente a ellos. Si  alguien los señala diciéndoles que está mal lo que hacen se quedan callados sin cuestionar el motivo de los argumentos de quienes los juzgan. 

No imagino qué piensen quienes dejan morir sus sentimientos por temor a saber que pueda pasar si se atreven. El joven pobre que vive enamorado de una niña adinerada y cree imposible siquiera que ella se fije en él,  o aquella mujer que por ser viuda cree que su tiempo de ser feliz se acabó y debe resignarse a terminar su vida sola. 

Personas así probablemente terminan resignándose a vivir deprimidas y con el corazón triste. Los demás creen que es mejor exponer lo que sienten no importando las consecuencias, pues al final siempre habrá algún inseguro que los juzgue sin embargo, quien se atreve gana valor y en lugar de sentarse y llorar porque ha fallado se levanta y lo vuelve a intentar. “Mi amor por ti ¡no murió!... será toda mi vida esta angustia de buscarte a ciegas, con la escondida certidumbre de no hallarte”


El punto aquí es que en el final del poema Villaurrutia demuestra aceptación a la imposibilidad de su amor, pero no concreta una idea de derrota, lo que quiere decir es que su amor no se toma a la ligera y no le es fácil obligar a su corazón a olvidar. En otras palabras, sea cual sea el resultado de arriesgarse a demostrar amor por alguien, lo que importa es no dejar de correr el riesgo, pues la vida no espera a nadie y el tiempo no es reciclable. 

Sé que la tristeza predomina en el poema, pero intento ver el lado amable y positivo. Y es que aunque por tristeza escribimos, por amor resurgimos de la depresión en que nos hunde el desdén. Concluyo diciendo que, llevar las penas al papel probablemente nos muestre la solución a nuestro pesar, y al terminar de escribir veremos las cosas desde otra perspectiva. 

Aquí el link del poema completo. 
http://amediavoz.com/villaurrutia.htm#D%C3%89CIMAS%20DE%20NUESTRO%20AMOR